Thursday, 30 July 2015

Recoméndoche este libro (19).

Orígenes del simbolismo astrológico por Guiomar Eguillor



La famosa Astrología abordada no desde una perspectiva mágica o esotérica sino histórica, cultural, filosófica y simbólica. Desde los caldeos y los babilonios, pasando por mis amigos los judíos y los griegos, hasta la actualidad. La simbología histórica y cultural de cada astro y constelación explicadas con todo lujo de detalles: las luminarias (Sol y Luna, masculino y femenina respectivamente) dadoras de luz, calor y vida; Saturno, en los confines del Sistema conocido, como su antónimo dialéctico (ausencia de luz, frío y muerte); Mercurio, como prisma hermafrodita (de naturaleza doble: masculina y femenina) que analiza y descompone la luz de las luminarias y la proyecta hasta los confines del Sistema (por ello: intermediario y mensajero de los dioses para los pueblos antiguos; el verbo, la palabra) en Géminis (primer signo humano: lenguaje, comunicación) y en Virgo (signo de tierra: encarnación material del verbo); el producto de la descomposición: Venus (arquetipo femenino, en Tauro como diosa madre, pues el toro es símbolo antiquísimo de fertilidad [= mito de Europa]; en Libra como Afrodita, pues la balanza es símbolo de armonia, equilibrio y proporción y, por lo tanto, de belleza y arte) y Marte (arquetipo masculino, en Aries, inicio del Zodíaco: energía creadora, en oposición dialéctica a Libra, pues Aries rompe el equilibrio estático para iniciar, para crear; en Escorpio, antónimo de Aries: energía destructora), etc.


Lástima que desde una perspectiva histórica la autora no haya podido cubrir el análisis semiológico de los planetas modernos, cuyo significado también conozco: Urano, más allá de la órbita de Saturno (lo viejo, la tradición, lo conservador, lo antiguo, las viejas leyes), fue descubierto en 1781 y las asociaciones culturales son producto de su época. El descubrimiento de Urano marcó el comienzo de una nueva era. Urano es un mundo conceptual que simboliza lo nuevo (vs Saturno), lo revolucionario: la revolución tecnológica (Óptica, Astronomía... ), la revolución social (francesa, americana, venezolana, bolchevique, liberal... ), el progreso, la ruptura, la razón, la Ilustración, el consciente racional. Neptuno, sin embargo, es su antónimo dialéctico: la imaginación, la religión, la emoción, el Romanticismo del siglo XIX, los sueños, la transcendencia mística, la intuición, la evasión, los líquidos y, entre ellos, muy especialmente las sustancias adictivas y las drogas, el subconsciente irracional, la alucinación; y otros cuerpos transeptunianos como el recientemente explorado Plutón o Eris.

Son planetas generacionales, pues son astros muy alejados del Sol y su tránsito es lento. Influyen en las generaciones y las épocas más que en los individuos. En estos momentos, Urano transita Aries (revolución + guerra) mientras Neptuno transita Piscis (su propio signo: resurgir y expansión de la religión) y ahí tenemos locuras como la del Estado Islámico (ISIS), producto de una fatal conspiración de los astros. Es un momento histórico nefasto y, desafortunadamente, continuará algunos años más hasta que Urano ingrese en el venéreo, fértil y amoroso Tauro (esperemos que no lo revolucione demasiado), y Neptuno haga lo propio en Aries (aunque miedo me da el ingreso de un planeta como Neptuno en la casa del guerrero; el yihadismo sólo podría ir a peor). Afortunadamente, estamos en la Era de Acuario (signo regido por Urano) y la Humanidad sólo puede progresar tecnológica y socialmente, a pesar de todos los pesares. La era anterior, la Era de Piscis (del año 0 al 2.000), signo regido por Neptuno, fue la era de la fundación y expansión de las grandes religiones (destrucción del Templo de Jerusalén y diáspora judía, fundación y expansión del cristianismo y el islam) y, afortunadamente, ya forma parte de la Historia. Por tanto, hago una lectura positiva del destino de la Humanidad. No soy un astrólogo fatalista.

Saturno.
Interesante también es la lectura del actual tránsito del infame Saturno por Escorpio, el signo de la España constitucional (31 de octubre de 1978), cuya guadaña ha removido toda la mierda de un régimen moribundo y putrefacto, además de haber eliminado todos los símbolos de una época que ya no existe (el rey Juan Carlos, Adolfo Suárez, Emilio Botín, Isidoro Álvarez, la duquesa de Alba, Jordi Pujol, Rocío Jurado, Sara Montiel, Marujita Díaz, etc, todos de golpe), pues una nueva época ha comenzado. Pero Saturno no sólo siega lo antiguo o putrefacto que yace sobre el campo. También labra la tierra para que ésta dé buenas cosechas y jugosos frutos en el futuro, aunque es un astro de perfil demasiado conservador como para dejar a Pablo Iglesias en el poder. Saturno es transformador y regenerador; no revolucionario. Por tanto, eso no ocurrirá, aunque sí que podría llegar a destruir el país (independencia de Cataluña) en su lectura más fatalista. A favor de España juega su propia naturaleza escorpiana, pues ésta posee una gran capacidad de transformación y de regeneración. En definitiva, cuando Saturno egrese de Escorpio, echaremos la vista atrás y no reconoceremos la España que un día conocimos.

El libro queda, por tanto, muy incompleto, pues desde el sistema cultural de los pueblos de la Antigüedad (caldeos, babilonios, persas, hebreos, griegos), basado en la percepción del Firmamento a ojo desnudo, resulta imposible abordar el análisis semiológico del Sistema Solar en su totalidad y, por tanto, la autora nos deja un sabor un tanto insatisfactorio a nosotros, los iniciados en Astrología. Con todo, el libro me encantó. Absolutamente. Lo devoré en menos de dos horas y tengo muchas ganas de volver a leerlo para reflexionar pausadamente sobre determinados pasajes.

Thursday, 23 July 2015

Entonces, Jesús les dijo: "Dad al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios" (Luc 20:25; Mar 12:17)

Dicho esto, ¿por qué a la caverna española le cuesta tanto entender dos cosas?

  1. Que, como buenos cristianos, tienen que pagar impuestos (al César lo que es del César; no vale eso que dice nuestro profesor Bastos: que él es cristiano y anarcocapitalista [¡Oxímoron!], y que no quiere pagar impuestos para financiar los servicios públicos. ¡Ja!). 
  2. Que, como buenos cristianos, tienen que entender que la Iglesia está separada del Estado y que deben respetar la aconfesionalidad o laicidad de las instituciones civiles (no se mezcla lo del César con lo de Dios).

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Recoméndoche este libro (18).

Tres xoias que merquei no mercadillo de libros vellos de Área Central. Aínda non os lin, pero xa chos vou recomendando. Teñen moi boa pinta! :) 

El alemán sin maestro, Dr. Doppelheim

Os libros vellos son os mellores para aprender linguas estranxeiras. Os actuais pásanse de listos con respecto aos métodos didácticos.


Materiales literarios en el aprendizaje de lengua extranjera, Antonio Mendoza Fillola. 

A lectura é o xeito máis eficaz, ameno e interesante de aprender linguas estranxeiras.


En defensa de la lengua española, Juan José Alzugaray. 

Para evitarmos barbarismos innecesarios en castelán procedentes do inglés, o francés ou, mesmo, o aragonés oriental (Catalunya, Generalitat, conselleria, etc) ou o galego (Xacobeo, Xunta, concelleiro, etc). Filosofía tamén aplicable ao galego, moi especialmente con respecto ao portugués.

Plutón —Novos Horizontes.

1996


2006


2015

Monday, 20 July 2015

Álvaro Cunqueiro.

Hai algún tempo publiquei neste blog unha postaxe co gallo do Día das Letras, que este ano estivo dedicado ao señor Filgueira Valverde por decisión da Real Academia Galega. Naquela postaxe sentenciei que no meu blog non ía aparecer mención a franquista ningún e que non tiña intención de ilustrar aquela entrada coa súa obra. En consecuencia, no canto da captura dunha pasaxe dun libro do devandito autor homenaxeado, escollín un libro da miña biblioteca persoal para ilustrar aquela postaxe e publiquei unha captura dunha das súas follas. Era Merlín e familia de Álvaro Cunqueiro. Aquela postaxe foi un dos fails máis graves de Bajo la Atmósfera de Urano en anos. Déixame, agora, que che dea unha explicación nun par de paragrafiños.

Eu adoito ler libros sen me interesar de boas a primeiras pola biografía do autor. Como filólogo, paréceme que o conxunto de vida e milagres dun escritor determinado é completamente irrelevante á hora de abordar a súa obra. Se un psicalanista, por exemplo, quere facer unha lectura en clave psicolóxica ou biográfica da obra literaria dun escritor, pode facelo porque ten a competencia profesional para o facer. Non obstante, iso a min non me toca, pois esa non é labor de filólogo ningún. O obxecto de estudo da Filoloxía é a literatura, por si mesma, canda a linguaxe —por suposto—, que é o obxecto de estudo da póla lingüística da Filoloxía. De non ser así, estariamos a desvirtuar un dos obxectos de estudo da nosa disciplina.

Como dixen, un está plenamente convencido de que a biografía do autor é completamente irrelevante á hora de abordar un libro de ficción determinado, pois a ficción é sempre ficción, mesmo se ten a intención de ser (auto)biográfica. Pero, logo, claro, chegan as sorpresas. Les Merlín e familia, que é un libro absolutamente maxistral na narración, na redacción (a riqueza léxica, o humor, a frescura, no dinamismo da lectura... ), na construción do tempo e o espazo narrativos, así como na caracterización dos personaxes e, de súpeto, un bo día descobres que ese libro que tanto che gusta foi escrito por un falanxista... Que decepción! Eu, ignorantiño de min, descoñecía por completo que Álvaro Cunqueiro tivese sido un individuo de ideoloxía falanxista ata hai apenas uns días.

Descubrín, de súpeto, o escuro pasado do popular escritor nacional a raíz da polémica desatada na vila de Madrid —capital do Reino— cando souben que o equipo de Manuela Carmena tiña (e ten) previsto modificar —de acordo coa famosa lei de memoria histórica— o nome dunha serie de rúas madrileñas que a día de hoxe aínda levan o nome de infames falanxistas, entre eles, Álvaro Cunqueiro. Pero que ocorrería —pregúntome eu— se os gobernos da dereita lle aplicasen o mesmo conto a Gabriel García Márquez ―outro dos meus autores preferidos―, simpatizante dos asasinos de ideoloxía totalitaria que gobernan Cuba dende mediados do século pasado? Estou certo de que Gabo ten múltiples rúas e prazas que levan o seu nome, así como estatuas, a ambas beiras do Atlántico. Ou a Almudena Grandes, Suso de Toro ou José Saramago, os tres moi comprensivos —digamos— co terrorismo palestino (con todo o que iso implica: abuso infantil, misoxinia, homofobia, corrupción, malversación da axuda humanitaria, violencia, intolerancia relixiosa, execucións de disidentes e persecución ideolóxica).

Coido que deberiamos ter claro que non é o mesmo escribir que pensar. Hai escritores que son moi bos a escribir ficción pero que non serven para pensar. "Escribir" e "pensar" son dous verbos que a lingua identifica como dúas accións distintas pois estas constitúen dous procesos intelectuais diferentes. Suso de Toro, por exemplo, ilustra á perfección esta discriminación, pois é un tipo que escribe moi ben pero, á hora de pensar, o único que sabe facer é repetir as consignas baleiras do BNG, mil veces vistas nas pancartas, e así remata por plasmar os mesmos mantras e mentiras, repetidos unha e outra vez en tódolos medios da caverna mediática do Bloque, en calquera artigo que escribe, por exemplo, sobre o conflito entre Israel e Palestina (israelís que matan nenos e vellos inocentes en hospitais e escolas, bla, bla, bla... ).

Está claro que este tipo escribe moi ben, pois xa ten moitos premios dos lobbies literarios que o canonizaron por afinidade ideolóxica (non por outra cousa... ). Pero, despois de teres lido o artigo que che facilito na ligazón do parágrafo inmediatamente anterior, estarás de acordo comigo en que é evidente que este home non pensa. Non é quen de desenvolver un pensamento crítico e independente ―que é o que o común dos mortais agardamos dun escritor― alén das consignas que lle impón o seu propio partido político. Eu presumo que un escritor é unha persoa que escribe porque ten algo interesante que dicir e algo substancial que achegar á súa sociedade. Un escritor é un pensador e un comunicador. Suso de Toro non. É unha cotorra descerebrada que reproduce dun xeito mecánico as consignas prefabricadas nos órganos de dirección do seu partido político.

Por certo, atención ao seguinte parágrafo, onde atopamos tres erros bastante graves, dous gramaticais (un tempo verbal mal empregado e un erro de concordancia entre suxeito e verbo) e un terceiro léxico ou, mesmo, de estilo, os cales son boa mostra do nivel académico do noso flamante escritor patrio:
 
"El edificio de la ONU en New York [Nueva York] siempre fue [ha sido | El edificio de la ONU no "fue"; sigue siendo el mismo] una anomalía y las visitas de gobernantes extranjeros a esa sede, muchos de ellos con políticas contrarias a los intereses norteamericanos, es [son | Sujeto: las visitas... ] un absurdo."

Coido que o caso de Álvaro Cunqueiro puido ter sido un caso semellante. Foi un mestre da creative writing, pero parece ser que tiña a cacholiña ateigada de vermes, coma o noso Susiño. Noutras palabras: escribía moi ben, pero pensaba moi mal. Penso que cómpre aprendermos a distinguilo, a discriminar o xenial narrador —a voz ficticia que xorde do texto— do autor de carne e óso, e non deixarmos de recoñecer a súa obra literaria, porque é dunha calidade, orixinalidade e creatividade excelentes e, ademais, contribúe a prestixiar enormemente a lingua en que a súa obra foi escrita. Como individuo de convicións falanxistas, Álvaro Cunqueiro podería ter escollido o castelán de xeito excluínte para o cultivo literario ―coma tantos escritores nacionais, comezando por Camilo José Cela ou Ramón María del Valle-Inclán, continuando por Emilia Pardo Bazán ou Concepción Arenal, e rematando por tantísimos outros, pois de igual xeito que Irlanda lle deu os grandes escritores á lingua de Inglaterra, Galicia fixo o propio coa de Castela― e, pola contra, Cunqueiro tamén escolleu o galego para grandes creacións literarias.

Se ben non son madrileño, eu non son partidario de mudar o nome da devandita rúa que se ubica na capital do Reino. Para min, que son unha persoa que profesa un fondo amor pola liberdade e aborrece ata a náusea calquera réxime totalitario —militar e / ou relixioso—, non hai diferenza entre Álvaro Cunqueiro e Gabriel García Márquez, pois ambos apoiaron ditaduras totalitarias que cometeron innumerables crimes —e no colectivo gay coñecemos moi ben o historial criminal do castrismo e o significado do acrónimo UMAP—. Se non xulgamos a García Márquez —en calidade de escritor— por ter mostrado simpatía por un réxime tiránico, asasino e liberticida, xulgarmos a Cunqueiro sería moi hipócrita. Penso que Álvaro Cunqueiro —a diferenza da meirande parte dos militantes falanxistas— posúe prestixio literario suficiente como para que iso non ocorra e se os madrileños non saben isto apreciar, vou comezar a pensar que no Concello de Madrid che hai moito pailaroquiño solto.


Merlín.

Two big jars of natural Galician honey for the private English and French tutor.

Oh my goodness! I feel incredibly blessed!


The lightest one is the September harvest and the darkest one was collected last June. That's why the colour ―and apparently the flavour (I'm going to check it soon!)― is different. The bees used different flowers depending on the month.

Thank you so much! Merci! :)