Monday, 24 January 2011

"La homosexualidad es antinatural" - La doble moral de la diarrea verbal homófoba. Excusas sin fundamento. El odio porque sí.

Dado que últimamente estoy sintiendo un aterrador incremento de odio gratuito hacia la comunidad homosexual allá a dónde miro y allá por dónde voy, en esta nueva entrada me he propuesto lanzar misiles contra la homofobia. Son muchos los argumentos, o más bien simples excusas, que los diferentes grupos homófobos (cristianos, musulmanes, fachas, nazis y otra fauna salvaje... ) lanzan al viento para justificar lo injustificable: su simple y llano odio hacia aquellas personas que sienten atracción sexual por personas de su mismo sexo. Algunos, como los nazis o los musulmanes, de forma explícita (a estos se los ve venir... ), y otros, como los cristianos, tras esa sonrisa histérica que los caracteriza y con la que pretenden transmitirte el presunto "amor" de su dios. En esta entrada, yendo directamente al grano, vamos a hacer un repaso de las excusas más frecuentes, y sin exprimirnos en exceso el cerebro, vamos a dejarlas directamente en bragas.


1. Homofobia derivada del fanatismo religioso. El integrismo cristiano.

De todos es sabido que la homofobia, tal y como hoy la conocemos, como ese sistema legal de segregación y marginación social en función de la orientación o identidad sexual, por el cual se excluye de la vida social y política a las "minorías" no-heterosexuales, es producto del cristianismo, esa desgracia llegada de Oriente, que se introdujo en Europa de la mano de una secta proscrita y que fue perseguida durante mucho tiempo por las autoridades del Imperio Romano, entre ellas grandes hombres homosexuales como el emperador Nerón, primer perseguidor de los cristianos. Tras dos mil años, esa secta de origen extraeuropeo, que un día fue perseguida por todos los rincones del Imperio, se ha convertido en el grupo social dominante, y como tal, ha configurado los valores de una sociedad en función de su interés político. En otras palabras, los cristianos se han colocado a sí mismos en la cúspide de la piramide social y desde allí arriba (allá por la estratosfera... ) se toman holgadamente la libertad de apuntar con el dedo a estratos sociales más bajos, y por lo tanto, menos poderosos, y orquestar la repartición de derechos, es decir, decidir qué grupos sociales merecen derechos y cuáles no, en función de sus propios intereses (políticos e ideológicos) y del compejo de superioridad que se gastan en lo que a ética y moral se refiere. ¿No os rebienta el hígado la autoridad moral con la que hablan? A mí sí.

Como todos bien sabemos, el secreto de su éxito reside en la imagen que con astucia proyectan de sí mismos, haciendo uso de una dicotomía universal: el bien vs el mal. Como cualquier grupo dominante, se definen a sí mismos como "los buenos", en oposición a "los malos", que son todos aquellos grupos que difieren de su ideología, a los cuales demonizan, entre ellos, los homosexuales. Ésta es una dicotomía muy básica, y hasta cierto punto infantil; pero que funciona perfectamente. En la misma línea, se refieren su religión de odio como "la religión del amor" (comparadlo con el Islam en Oriente Medio) y se mantienen como grupo dominante a través de la doble moral y la hipocresía.


El emperador Nerón, uno de los grandes hombres homosexuales de la historia, cuya imagen ha sido ridiculizada, ensuciada, denigrada en los libros de historia y en el cine al servicio del interés cristiano. ¿Su pecado? Haber perseguido el integrismo cristiano en el Imperio. Sin embargo, su esfuerzo, y el de muchos otros, fue en vano. El cristianismo acabaría por imponerse como religión oficial del estado romano (cuando Roma ya no era ni Roma ni gaitas... ) bajo Justiniano I El Gran Maricón en el siglo III d. C., y las libertades civiles de hombres y mujeres homosexuales, cuyas relaciones estaban normalizadas en la sociedad romana, serían proscritas por los siglos de los siglos, AMÉN.


Sublime es la imagen de los cristianos que proyecta Alejando Amenábar, director de cine español y hombre homosexual, en Ágora. Estamos acostumbrados a ver a los cristianos, pobrecitos, en las películas de romanos, como pobres infelices, que eran "perseguidos" por las autoridades del Imperio Romano, víctimas de los leones, crucifixiones y torturas inhumanas. Ésta es la imagen que proyectan los cristianos de sí mismos. Sin embargo, Amenábar nos ofrece una imagen muy distinta y nos invita a reflexionar sobre la verdadera identidad cristiana.

En el presente estamos viviendo un momento histórico a lo ancho y largo del globo: lo que bien deberá conocerse como la Revolución Homosexual, un fenómeno internacional de carácter social y político que lucha por los derechos humanos de los homosexuales, tales como la abolición de la pena de muerte, penas de cárcel y torturas por "sodomía" en muchos puntos del globo. Asimismo, persigue el reconocimiento de derechos civiles, tales como el matrimonio homosexual. Bien es cierto que este movimiento empezó hace mucho tiempo, ya que las relaciones homosexuales empezaron a ser despenalizadas en muchos países europeos ya en el siglo XVIII. Este es el caso de Luxemburgo en 1795, por ejemplo. Sin embargo, estamos asistiendo desde hace apenas dos décadas a un incremento del activismo homosexual muy potente que está consiguiendo cambiar las sociedades de todo el mundo, y además, por la vía pacífica, dicho sea de paso, porque a los homosexuales aún no se nos ha ocurrido organizarnos en torno a un grupo terrorista que nos defienda y que extorsione a los gobiernos que sistemáticamente violan nuestros derechos como seres humanos y nuestros derechos civiles. No. No existe, que yo sepa, ningún "Frente Armado por la Liberación Homosexual" ni nada que se le parezca, aunque bien podría existir. Han pasado dos milenios desde que los homosexuales fueron libres en una Europa virgen, pagana e inocente que desconocía las religiones abrahámicas. Tras siglos de historia, nuestro principal grupo opositor no ha cambiado en absoluto y el destino ha querido volver a enfrentarnos a ellos, a nuestro mayor enemigo: los cristianos.


Las bacanales eran fiestas orgiásticas celebradas en el Imperio Romano en honor al dios Baco (el Dionisos griego), el dios del vino, del éxtasis y de la libertad. Las bacanales las celebraban entre mujeres, entre hombres y entre hombres y mujeres. 

  
Más importante que la orgía, donde no existía ningún tipo de restricción con respecto a la orientación sexual, es el hecho en celebrarlas en honor a un dios. Baco no es un cualquiera; es un dios, es decir, un ente espiritual supremo y un concepto que encarna los valores de una sociedad. A través de Baco adivinamos la moral de la sociedad romana, que asumía como normal la diversidad de orientación sexual. Como podéis apreciar en la foto, en Baco se percibe cierta feminidad—también en otros dioses como Apolo, dicho sea de paso, cuyo gran amor fue Jacinto, el joven espartano—y su figura transmite un intenso erotismo. Baco resulta casi andrógino. Su representación dista mucho de la masculinidad que se percibe en otros dioses como Marte, o incluso Júpiter (Zeus), al que la mitología clásica le atribuye relaciones homosexuales como la que se narra en el mito de Ganímedes. La apariencia de Baco habla por sí misma: Baco representa el erotismo homosexual, sin lugar a dudas. ¿Qué sociedad era aquella que había divinizado al hombre homosexual?


Imagen del mito de Apolo y Jacinto sobre cerámica griega, en el que se aprecia a dos de sus protagonistas: Céfiro, el viento del Oeste, abrazando a Jacinto. Ambos hombres están desnudos y la imagen transmite mucha pasión y erotismo.


Zeus, el padre de todos los dioses, yace junto a su amor, Ganímedes, el joven príncipe troyano, al cual raptó transformado en un águila. Zeus le otorgó la inmortalidad y lo convirtió en el copero de los dioses.

A todo esto, en esta imagen, Ganímedes sale un poquito joven (quizá, demasiado). El tema de la pederastia en Grecia, que es diferente a nuestro concepto moderno de pederastia, lo vamos a tratar en el último párrafo sobre la Europa precristiana, y antes del origen de la homofobia, para aclararlo bien y cerrar la sección. Veis que el cuadro es un cuadro moderno; por lo tanto, una interpretación moderna del mito. En el arte griego (lo veréis en las imágenes de abajo) el varón joven ya ha superado la adolescencia y se aprecia perfectamente que es un varón físicamente desarrollado, es decir, es tan alto como el varón adulto y con una musculatura fuerte. No tiene nada que ver con un niño.


Detalle de la Copa Warren, en plata, de la época romana. De gran calidad artística, está decorada con representaciones homoeróticas: dos actos sexuales explícitos entre hombres (y un guarrillo asomando la cabeza por la puerta... ). Lado A.


Lado B de la magnífica copa. Como bien podéis apreciar, el pasivo (el chico penetrado) es un chico con pene y testículos, y sin pechos. Está claro que no es una mujer. Además, la penetración es anal. Aclaro estos pequeños detalles por si alguno es, o se hace, el miope y le surge alguna duda.


Imagen de un trío bisexual (dos hombres y una mujer) en un fresco de Pompeya.

De todas formas, tenéis que tener cuidado con lo que se publica con respecto a los mitos griegos y romanos. Existe mucho listillo homófobo que se exprime los sesos para buscarle segundas y terceras interpretaciones a los mitos, normalmente basándose en información extratextual, es decir, en datos que no se encuentran de forma clara y explícita en los propios textos. Se trata de heterosexualizar la interpretación de los mitos, que roza ya el patetismo más histérico y ridículo (no, es que Apolo y Jacinto solo eran amigos... Claro, claro, y yo me chupo el dedo... ). Se suelen apoyar mucho en la ambigüedad que genera la traducción de una lengua a otra. Los mitos clásicos se pueden traducir a las lenguas modernas de muchas formas distintas. El caso es meterle mano al texto traducido de manera que el contenido homoerótico del mito quede totalmente desvirtuado (lost in translation... ). Yo hasta la fecha he leído todo tipo de excusas estúpidas, no necesariamente muy elocuentes. De hecho, ¡algunas hasta dan pena! Además, debemos dar por sentado que no tenemos acceso al corpus real de la literatura griega y que muy poca ha llegado hasta nuestros días (¿por qué falta tanto material de la obra de Safo de Lesbos?). Debemos asumir que muchas de las obras literarias clásicas que narraban la historia de un amor homosexual fueron deliberadamente destruidas a lo largo de los siglos por las fuerzas homófobas, especialmente la Iglesia, con la finalidad de borrar todo rastro de una cultura homosocial en la Antigüedad. ¡Solo tenemos la punta del iceberg!


Safo de Lesbos, o Sappho Eresia, tal y como reza la inscripción, fue la poetisa lesbiana más excelente de la Antigüedad. De hecho, es de ella de quien las mujeres homosexuales toman su nombre: lesbianas, un término muy bonito, por lo poético, si te paras a pensarlo.

¡Oh, tú en cien tronos Afrodita reina,
Hija de Zeus, inmortal, dolosa:
No me acongojes con pesar y sexo
Ruégote, Cipria!
Antes acude como en otros días,
Mi voz oyendo y mi encendido ruego;
Por mi dejaste la del padre Jove
Alta morada.
El áureo carro que veloces llevan
Lindos gorriones, sacudiendo el ala,
Al negro suelo, desde el éter puro
Raudo bajaba.
Y tú ¡Oh, dichosa! en tu inmortal semblante
Te sonreías: ¿Para qué me llamas?
¿Cuál es tu anhelo? ¿Qué padeces hora?
-me preguntabas-
¿Arde de nuevo el corazón inquieto?
¿A quién pretendes enredar en suave
Lazo de amores? ¿Quién tu red evita,
Mísera Safo?
Que si te huye, tornará a tus brazos,
Y más propicio ofreceráte dones,
Y cuando esquives el ardiente beso,
Querrá besarte.
Ven, pues, ¡Oh diosa! y mis anhelos cumple,
Liberta el alma de su dura pena;
Cual protectora, en la batalla lidia
Siempre a mi lado.

Oda a Afrodita (s. VI a. C.), Safo de Lesbos.

Con respecto a las imágenes de contenido homoerótico, tanto en Grecia como en Roma, pasa exactamentete lo mismo. No tenemos acceso al número total de ánforas, vasijas, frescos, etc, de contenido homoerótico, sino a un número limitado, que es muy representativo; pero limitado. Sólo podemos ver la punta del iceberg. Debemos asumir que muchas de las obras de contenido homoerótico explícito fueron totalmente desintegradas por el brazo destructor de la homofobia a lo largo de los siglos. Debemos sentirnos muy afortunados de que estas imágenes hayan llegado hasta nosotros y de que hoy podamos sacar conclusiones al respecto. 


A ver, ¿qué vemos en esta ánfora ateniense del siglo V a. C.? ¿Es mi mente homosexual depravada que ve alucionaciones o el tío de la barba le está tocando al otro chico el pito? Volviendo al tema de la pederastia, si os fijáis, el individuo de la derecha—el que no tiene barba—es el varón más joven de los dos; sin embargo, no es un niño. Es un chico que ya ha superado la adolescencia, es decir, un adulto joven. Es tan alto como el otro hombre y tiene una musculatura súper desarrollada (y un culillo respingón... ). 


En este fresco de la antigua colonia griega de Paestum (Italia) vemos a unos caballeros celebrando un simposio o banquete. Cada parejita formada por hombretón madurito (con barba) y chavalote (imberbe). Si nos fijamos en el pavo de la derecha, vemos que le está agarrando la cabeza por detrás al chico. ¿Con qué intención? ¿Es una señal de afecto o es que estoy flipando? A lo mejor estoy yo flipando, pero si mis ojos no me engañan, creo que están en una actitud bastante cariñosa. Es una escena muy erótica.


Erastés kai erómenos, o lo que es lo mismo, amante y amado, besándose. Tondo—composición gráfica dentro de un marco redondo—en un kílix ático, del siglo V a.C. Museo del Louvre.


Bueno, ¿y esto ya qué? El chico se está agachando porque le cayó una moneda, ¿no?


Más de lo mismo. Claro, claro, claro... ¡Es que son amigos! ¿Griegos maricones? ¡Ni pensarlo! Se cree el ladrón que todos son de su condición... Yo en esa imagen no veo ni el más mínimo indicio de mariconismo. Solo veo a un tío dándole por culo a otro, y éste a su vez se come una polla que emerge de un agujero en la pared. ¡Casi nada!


Y esto pues no sé qué será... ¿Griegos maricones en plena orgía? ¡Qué va, qué va! ¡Eso son paranoias de los maricones! ¡Están jugando al fútbol, como hombres! A ver si ahora estos maricones se van a creer que la Grecia Clásica era la Tierra Prometida... ¡No te jode!


Otra escenita homoerótica y esta vez entre dos chicos imberbes. La mano del chico de la izquierda está donde está en todas las imágenes: en la entrepierna del chico de la derecha, que está desnudo. Esta imagen tiene una resolución muy mala. En cuanto encuentre otra versión mejor, la subiré.


Griegos atléticos y empalmados, subrayo empalmados, porque están más salidos que el canto de una puerta. Se aprecia concretamente en el individuo del margen derecho de la imagen, así como en el central.


Según lo que he leído, está imagen representa una escena de prostitución masculina. Yo realmente no veo nada en la imagen que me hable de prostitución, porque no hay contenido erótico explícito como en las imágenes anteriores; pero sí es cierto que el individuo de la derecha lleva una bolsa en la mano, y esto se interpreta como que le está pagando al chico por el servicio. No sé por qué se interpreta como prostitución, sinceramente. Será porque no aparece ningún tipo de intercambio comercial, ya que el chico sentado no le está dando al hombre de la barba ningún producto a cambio, o quizá, habrá algún elemento en la imagen que haga pensar a los entendidos que se trata de la casa de un chico que se prostituye. No sé. Lo único que sé es lo que he leído. Esto es una escena de prostitución.


Esta escena también tiene un contenido bastante homoerótico, porque el chico de las flautas está desnudo. Se interpreta como una escena pederasta en un simposio (= banquete). Yo, sinceramente, pederastia no la veo por ningún sitio. Cierto es que el chico de las flautas parece bastante jovencito, pero vamos, no veo yo que el hombre mayor esté abusando de él. No sé. Los expertos saben más que yo. De esta imagen me interesa simplemente el homoerotismo que sugiere la imagen, para justificar que la tendencia sexual homosexual no es ni moderna ni tan minoritaria como algunos hoy la pintan.


Aquí ya se le ven las orejas al lobo, porque, una vez más, la mano del hombre está en la polla del chico, o que parece ser una constante en las imágenes; pero volvemos a lo mismo. La musculatura del chico está muy desarrollada. Está muy claro que no es un menor. De la imagen me gusta mucho la relación de complicidad que hay entre los dos. El chico acaricia la cabeza de su mentor mientras deja que él le meta mano, y por si fuera poco, le trae una bolsita con nueces de regalo. Esto no tiene nada que ver ni con un abuso ni con una violación. Es una imagen muy armónica. La imagen no transmite violencia de ningún tipo.

Como os dije más arriba, para cerrar esta sección, es necesario aclarar que la pederastia en Grecia no tiene nada que ver con nuestro concepto moderno de pederastia. La palabra desde el griego clásico a las lenguas occidentales modernas (como el español) ha sufrido un cambio semántico (= de significado) bastante considerable. Para nosotros, la pederastia tiene que ver con el abuso sexual, o incluso la violación, de un niño o una niña; sin embargo, en la Antigua Grecia, la pederastia era algo muy distinto. Ésta se daba entre un varón adulto y un chico joven, que evidentemente no era un niño, y era prácticamente una institución que tenía que ver con la educación y la formación moral del joven que entraba en la edad adulta. A mí, pederastia, en el sentido moderno de la palabra, me parece que una niña de 15 años tenga que casarse con tío de 40 en la India, en Pakistán, en el resto de Oriente Medio, en el África subsahariana, en Asia oriental, o sin ir más lejos, en la Europa del siglo XIX. Leed Emma de Jane Austen, la escritora inglesa, y veréis. Ese libro es el fiel reflejo de la sociedad de una época.

Totalmente al margen de la pederastia, a mí de estas imágenes me interesa sobre todo el contenido homoerótico explícito. Para que luego vengan algunos a decirnos que la orientación sexual homosexual es una moda, una tendencia fugaz, pasajera, efímera, producto de la vida moderna y del consumo de leche de vaca y carne pollo con cantidades ingentes de estrógenos (= hormonas femeninas). ¡Pues no, majo, no! Por mucho que os pese, la homosexualidad viene de antiguo, de muy antiguo...


¡Hola, soy imbécil! (además de homófobo... )

Que conste que yo no pretendo hacer en mi blog ningún tipo de apología de la pederastia, en el sentido moderno de la palabra, ni de la prostitución; pero para hablar de la historia de la homosexualidad debo recurrir a las pocas imágenes que tenemos, que hayan llegado hasta nuestros días y no hayan sido destruidas por las fuerzas homófobas, donde realmente se aprecie el homoerotismo de forma explícita, sino la gente que me lea a mí, o a cualquier otro que defienda la misma posición, va a pensar que me invento las cosas. Tengo que justificar lo que digo, y para ello, me tengo que valer de cualquier imagen o texto histórico que respalde lo que estoy diciendo, sea éste políticamente correcto o no.

Por otro lado, si os preguntáis por mis gustos personales: habéis de saber que a mí me molan los tíos con pelo en el pecho, hechos y derechos. Me pone la testosterona de un maromo con los huevos bien puestos y bien cargados. Nada de niños:








Esto es lo que a mí me pone todo burro: el macho mediterráneo, a la griega, sí; pero yo me quedo con el maestro. Y no pongo imágenes más explícitas, porque éstas ya son lo suficientemente eróticas, y no quiero llegar a rozar lo pornográfico; pero si pusiera imágenes más explicitas, fliparíais en colores no, lo siguiente. Si todos los griegos eran como Figo o Afroudakis, que es la viva imagen de sus atléticos y masculinos antepasados, a ver quién es el guapito de cara que no se deja meter mano. Jajaja. Esos cuerpos forjados por dos cojones que producen cantidades industriales de testosterona son un prodigio de la biología.

2. El origen de la homofobia.

Llegados hasta este punto, entonces, ¿de dónde viene la homofobia? Como hemos visto, la homofobia, tal y como la entendemos hoy, como ese Apartheid sutil y etéreo, que ni se ve ni se toca, aplicado a los homosexuales, no es propia de la inocente Europa precristiana, que desconocía la tradición judía. La homofobia llegó a Europa de la mano de los primeros predicadores cristianos, que se adentraron en el continente clandestinamente, puesto que según lo que parece, las gentes de origen judía no tenían la ciudadanía romana. En otras palabras: ¡eran immigrantes ilegales! Tócate...

Dado que el cristianismo bebe de la tradición judía, tenemos que remontarnos a los libros del Antiguo Testamento y a los tiempos, y al contexto, en que fue escrito para entender el origen de la homofobia. Según lo que parece, hay tres pasajes en el Antiguo Testamento que inspiran el odio gratuito hacia los homosexuales, de forma más o menos indirecta: el mito de la Creación (Adán y Eva) en el Génesis, el pasaje de Sodoma y Gomorra, y las leyes del Levítico. A mayores, también parece ser que en el Nuevo Testamento San Pablo, en una de sus cartas, dice que los "afeminados" no heredarán el reino de los cielos. Por cierto, yo esto de "reino de los cielos" nunca he acabado de entenderlo del todo, y eso que estudié en un colegio católico. Más que el hecho de ganarse el cielo en la otra vida, a mí esto de "el reino de los cielos" me huele a régimen teocrático, tipo Irán, que es lo que los cristianos siempre han querido como régimen político para los estados donde viven. En fin, trataré de encontrar los cuatro pasajes e incorporarlos por aquí.

De los tres episodios del Antiguo Testamento, solo nos interesa uno. Vamos a empezar a descartar. Primero, con respecto a Adán y Eva, no es que se haga mención explícita a la homosexualidad en ningún momento, pero se sobrentiende que Dios creó al chico y la chica, y les dijo el famoso: creced y multiplicaos. Bueno, vamos a matizar. Dios creó al chico solo, y pasado un tiempecillo, cuando Dios se dio cuenta de que éste estaba solo y se aburría, creó a la chica a partir de la propia carne del hombre. Según la Bibla el hombre y la mujer no están hechos de materias distintas, sino de la misma carne. De esto se deduce que, en principio, debería darnos igual ocho que ochenta, porque al fin y al cabo hombre y mujer están hechos de la misma materia. Sin embargo, desde el primer libro del Antiguo Testamento la tradición judeocristiana nos da a entender que las relaciones carnales deben ser heterosexuales y éstas deben tener un único fin reproductivo. Yo no sé si los judíos ya sabían de aquella que en la naturaleza, además de mujeres, hombres y viceversa, hay también hermafroditas (prácticamente todas las plantas y muchísimos animales, como los caracoles, se me ocurre en este momento, por ejemplo, etc), así como seres asexuados, que se reproducen sin necesidad de relaciones sexuales (las propias células de tu cuerpo, los virus, etc), y teniendo en cuenta que todos los seres vivos se remontan a un mismo origen: el origen de la vida con las primeras bacterias (o lo que aquello fuera... ) me parece a mí que en la naturaleza las cosas no son ni tan blancas ni tan negras, sino que son un pelín más complicadas; pero no pretendo hacer entrar a los cristianos en razón. Los cristianos son creacionistas y anteponen el mito de la Creación a cualquier teoría científica. ¡Esto es lo que hay! No le pidas peras al olmo.


Os lo traduzco. La pregunta en este estudio dice: ¿evolucionaron los seres humanos, tal y como los conocemos, a partir de especies anteriores de animales? ¡Estados Unidos aparece en el culo de la lista junto a Turquía! ¡La gente en Estados Unidos realmente se cree que el mito de la Creación fue real! ¡Hay iglesias en Estados Unidos que predican el creacionismo y que se atreven a cuestionar la teoría de la evolución! ¡Esto es apología del frikismo llevado a la máxima potencia! En contraste, la Europa occidental, y sobre todo nórdica, aparece en un lugar muy distinto.

La reproducción sexual es ley de vida, sí, pero el único fin de su existencia es el de buscar y garantizar la diversidad genética. En la naturaleza, entre los animales sexuados, el mejor de los individuos macho, se aparea con la hembra, genéticamente distinta a él, y garantiza que sus olímpicos y espartanos genes pasen a la siguiente generación. De esta manera, el nuevo individuo será más fuerte y más resistente frente a las inclemencias de su entorno, frente a sus depredadores o enemigos, y sobre todo, frente a las enfermedades. Esta es la razón de ser de la reproducción sexual, y está muy bien; pero no es la única. Y no todo en la vida es reproducirse; los heterosexuales también follan por follar. A ver si ahora cada vez que se folla hay que tener un hijo...

15. El Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el jardín de Edén, para que lo cultivara y lo cuidara.
16. Y le dio esta orden: "Puedes comer de todos los árboles que hay en el jardín,
17. exceptuando únicamente el árbol del conocimiento del bien y del mal. De él no deberás comer, porque el día que lo hagas quedarás sujeto a la muerte". (Gén. 2:15-17)


¡Ñam, ñam... !

13. El Señor Dios dijo a la mujer: "¿Cómo hiciste semejante cosa?". La mujer respondió: "La serpiente me sedujo y comí".
14. Y el Señor Dios dijo a la serpiente: "Por haber hecho esto, maldita seas entre todos los animales domésticos y entre todos los animales del campo. Te arrastrarás sobre tu vientre, y comerás polvo todos los días de tu vida.
15. Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo. Él te aplastará la cabeza y tú le acecharás el talón".
16. Y el Señor Dios dijo a la mujer: "Multiplicaré los sufrimientos de tus embarazos; darás a luz a tus hijos con dolor. Sentirás atracción por tu marido, y él te dominará". (Gén. 3:13-16)


¿Ah, sí? Pues me parece a mí que algunas de las descendientes de Eva te han salido rana, majo. De tal palo tal astilla...

Siguiente pasaje, Sodoma y Gomorra. Sabéis que los cristianos, así como los judíos y los musulmanes, siempre se han referido a nosotros, los homosexuales, como sodomitas, los habitantes de Sodoma, ciudad destruida por Dios. ¿Y esto por qué? Porque, a su entender, y solo a su entender, Dios castigó a los sodomitas por ser homosexuales. ¡Tócate los... pies! Bueno, lo cierto es que en ese capítulo no se afirma explicita y claramente en ningún momento que los sodomitas fuesen homosexuales. Eso se lo inventaron los cristianos y CIA, que tienen mucha imaginación. Podéis tomar la Biblia vosotros mismos y comprobarlo. Leed el capítulo y lo veréis. ¡Ojo con las traducciones! Ya sabéis que algunos traductores manipulan los textos a su antojo. Lo más seguro es coger varias ediciones y compararlas, e incluso en varios idiomas. Se podrá acusar a los sodomitas de hostiles o poco hospitalarios, pero no de ser homosexuales, que por cierto, es una palabra muy moderna que no existe en la Biblia. Realmente en la Biblia no existe un término para este concepto. ¿Veis como se inventan las cosas?

Ahora bien, no cantemos victoria, además de la carta de San Pablo en el N.T., hay un pasaje en el A.T. en el que sí se dice explícitamente lo siguiente:

13. Si un hombre se acuesta con otro hombre como si fuera una mujer, los dos cometen una cosa abominable; por eso serán castigados con la muerte y su sangre caerá sobre ellos. (Lév. 20:13)

Esto está en el libro del Levítico, que es algo así como un libro de leyes. Vale, pues aquí la tenemos, la condena (a muerte... ) explícita por mantener relaciones homosexuales entre hombres (no entre mujeres... ). De esta vez no hay argumentos que puedan contestar estas líneas. Nos ha quedado a todos muy claro. Sin embargo, ¿qué es lo que nos queda? Pues, tratar de entender la función de este libro de leyes en su sociedad y en su tiempo, y sobre todo tratar de entender el contexto en que fue escrito, es decir, buscar el por qué lógico de la condena, para entender desde una perspectiva lo más racional posible por qué legislaron en contra de las relaciones homosexuales. ¡Tiene que haber un motivo razonable. No una condena porque sí! Para ello, tenemos que preguntarnos cuál era la función del Levítico. La función del Levítico era la de regular la convivencia en las tribus judías, que siempre fueron pocos y mal avenidos, allá por los desiertos de la Península Arábiga bajo condiciones insufribles: calor, enfermedades, escasez de alimentos, agua, higiene, etc. En otras palabras, ¡los complejos turísticos maravillosos del Mar Muerto no existían hace miles de años, eh! ¡No os penséis que Tel Aviv siempre ha sido la meca del mundo gay! Para entender las cosas hay que ponerse en situación. Cada texto es producto de su tiempo.

Si os leéis el Levítico entero, os daréis cuenta de que la rigidez de estas leyes busca garantizar la supervivencia de estas gentes. De hecho, la mayoría de las leyes están destinadas a la prevención de enfermedades, infecciones o intoxicaciones. Esto va desde condenar el adulterio hasta exigir que se desangren por completo los animales que se sacrifican o prohibir la ingesta de marisco. Como bien sabéis, una relación en pareja es más segura que la promiscuidad o las relaciones extramatrimoniales; por otro lado, a través de la sangre se transmiten muchísimas enfermedades, y por último, el marisco, si no está depurado y en óptimas condiciones, es literalmente mortal. ¡Leedlo por vosotros mismos! Si tenéis la Biblia en casa o si podéis cogerla en cualquier biblioteca, leed el Levítico. Hay muchas más leyes, pero la mayoría están destinadas a garantizar la supervivencia de los judíos en ese contexto tan especial. La mayoría de las leyes encajan en este perfil. ¿Por qué entonces se condenan las relaciones homosexuales? Yo creo que es evidente: la homosexualidad era contraria al interés primordial del pueblo judío, que era sobrevivir. Dos hombres no tienen hijos y la promiscuidad lleva al contagio de enfermedades. Éste es, en mi opinión, el motivo por el cual hay una condena explícita a la homosexualidad en el Levítico. He tratado de buscarle la explicación más racional posible, tratando de entender el contexto y las circunstancias en que este libro fue escrito. Habrá otras, quizá, menos racionales, pero ésta es la más coherente que conozco.

Sin embargo, por otra parte, me paro a pensar y me se me ocurre que si los judíos acabaron legislando contra la homosexualidad, es porque las relaciones homosexuales existían entre los judíos y suponían un problema para su supervivencia; por lo tanto, no eran poco frecuentes, ¿no? ¿Tú legislas contra el viento? El problema tiene que ser real. Al mencionar las relaciones homosexuales entre hombres de forma clara y explícita, el Levítico nos demuestra que las relaciones homosexuales eran tan frecuentes que suponían un problema para la supervivencia de las tribus. Con lo cual, además de griegos y romanos, también tenemos judíos homosexuales. A pesar de los pesares, es muy interesante que aparezca la condena explícita en el Antiguo Testamento, porque este libro se remonta a tiempos muy anteriores a Grecia y Roma. Es uno de los documentos más antiguos que tenemos que nos dicen algo sobre la homosexualidad. La homosexualidad siempre ha sido una tendencia propia y natural del ser humano, desde hace milenios, tal y como la Biblia nos sugiere. Su represión es, por lo tanto, contraproducente, porque atenta contra la propia naturaleza del ser humano, obligándole a obrar, bajo amenaza de muerte, de forma contraria a lo que su naturaleza le dicta.

3. La homosexualidad es antinatural.

Os voy a decir yo lo que es antinatural: el aire acondicionado, para empezar, es antinatural. La agricultura es antinatural, de hecho, constituye el mayor atentado contra la biodiversidad en la faz de la Tierra desde el meteorito que se cargó a los dinosauros, más propia de un animal parasitario que de un homínido que llegó a este mundo siendo cazador-recolector. Y en relación con la agricultura, la manipulación genética es antinatural, porque pervierte la selección natural. Sí, sí... Estoy hablando de los tomates mutantes, entre muchas otras cosas, que nos venden en el supermercado. Los campos de golf, fútbol, rugby o hokey sobre hierba tanto de lo mismo: ¡son antinaturales! Depilarse es antinatural, porque el vello corporal tiene una función biológica: proteger del frío y preservar el calor corporal, además de filtrar la luz a la que se expone nuestra piel. Bañarse con gel y champú, así como utilizar colonias y desodorantes, es antinatural, porque nuestra piel segrega fluidos y esos fluidos están plagados de hormonas, que intervienen en la selección sexual y deben ser percibidas por los miembros del sexo opuesto. ¿Nunca habéis visto el documentales de La 2 cómo los ñus machos de la sabana africana se mean encima de las hembras para aparearse? ¿Nunca? Yo, sinceramente, prefiero un ramo de rosas, pero puestos a ser naturales... El celibato voluntario que mantienen los curas y las monjas es antinatural, porque reprimir instintos primarios como los instintos sexuales atenta contra nuestra naturaleza. La circuncisión que practican judíos, protestantes norteamericanos y musulmanes es terriblemente antinatural, porque si el prepucio no tuviese una función, el prepucio no estaría ahí. La dieta vegetariana es antinatural, porque el ser humano no tiene dos estómagos como las vacas, porque nuestro estómago no digiere tan bien como un herbíboro la celulosa de las plantas ni el almidón de los cereales, y porque sí que tenemos cuatro colmillos diseñados para desgarrar la carne que debemos consumir, ya que somos un ser biológicamente diseñado como omnívoro; por lo tanto, hay que comer de todo. Hablando de comer, cocinar es antinatural. La ganadería y la domesticación de animales salvajes (el perro, el caballo, la oveja, el cerdo, la cabra, el elefante, el león... ) son otro atentado contra la biología (¡no entremos en detalles!). ¿Han venido los caballos a este mundo para ser montados por nosotros? ¿Las vacas para pasarse todo el día rodeadas de máquinas que les exprimen hasta la última gota de leche? ¿Los patos para que se les alimente por un tubo con sé qué mierda que les hincha el hígado? Sí, sí... ¡Es lo más natural del mundo! Proteger especies en extinción es antinatural: una vez más, operamos en contra de la selección natural. ¡Dejemos que el lince ibérico se extinga! Es un ser inadaptado, fracasado, y siguiendo las estrictas normas de la naturaleza, debe desaparecer y que otros felinos (como los gatos de ciudad, que se reproducen como ratas), ocupen su lugar [nótese ironía implícita]. Asimismo, practicar la eugenesia (selección genética artificial) en el cerdo ibérico para conseguir esos jamones de pata negra es antinatural, porque debemos dejar que solo opere la selección natural, que para eso está, ¿no? Introducir especies foráneas, como el maldito eucalipto, de forma indiscriminada en la Península Ibérica es antinatural, porque ningún animal ibérico depende de él, y por lo tanto, rompe la cadena alimenticia y acaba por destruir ecosistemas, además de agotar los recursos del suelo y desertificar la Península. ¿Más? ¿más? ¿más?

¿MÁS?

¿Cuántas cosas antinaturales hacemos a diario desde que nos levantamos hasta que nos acostamos? Se me ocurren tantas cosas...



El eucalipto, un monstruo introducido entre la flora de la Península Ibérica, del cual no depende ningún animal (¿nos traemos a los koalas para que el desdichado lince tenga algo que llevarse a la boca?), que rompe la cadena alimenticia y termina por destruir el ecosistema, y por si fuera poco, esteriliza el suelo y provoca incendios, porque deja todo el suelo lleno de hojas secas y corteza (un polvorín, vamos... ). Su madera es una mierda, que solo sirve para hacer papel higiénico, para que luego tú en tu casa te limpies el culo higienices tus partes más íntimas. En España, la industria de la celulosa determina la política forestal. ¿Es natural llevar especies de continente a continente... Y tiro por que me toca? Un día hablaremos del eucalipto, que le tengo ganas... No veas las ganas que le tengo...

¿Y nos escandalizamos ante la homosexualidad? ¿Quiénes son algunos para cuestionar lo que la naturaleza ha establecido? El mundo no es como algunos quieren que sea, sino que es como es, y así hay que aceptarlo. No hay que lloriquear como niños mimados dando patadas en el suelo... ¡No quiero homosexuales! ¡No quiero homosexuales! ¡Los hay! Y a ti, nadie, ni la Madre Naturaleza ni Dios, te han preguntado tu miserable opinión, ¿o sí? ¿Pero qué pretenden? ¿Dar un golpe de estado en el Universo, autocoronarse Dios y reorganizar el Cosmos? Jajaja. Me río por no llorar. Esto es como si le preguntas a un físico si le gusta o no le gusta, o si está de acuerdo o no está de acuerdo con que el Sol sea el centro del Sistema Solar. ¿Piensa usted que debería ser de otra manera? Jajaja.

La homosexualidad siempre ha existido, existe y siempre existirá en todos los animales superiores, porque todo lo que existe en este mundo es natural. Si no fuese natural, no existiría. ¡Es una contradicción de base! Y matizo animales superiores (mamíferos, aves... ), porque yo no sé si entre los insectos, los reptiles o los peces descerebrados, que tienen pérdidas de memoria a corto plazo, se da o no la homosexualidad; pero lo cierto es que me importa un pepino, porque yo no me comparo con una cucaracha. ¿Tú sí? La homosexualidad no es producto de la mano del hombre. Es natural. ¡Todo lo que existe en este universo es natural! ¡Todo!


Para más información sobre la homosexualidad en animales está muy bien el artículo de la Wikipedia en inglés: http://en.wikipedia.org/wiki/Homosexual_behavior_in_animals. Muy completito. Con todo lujo de detalles y fotografías a todo color. Bueno, ya sabéis que la Wikipedia no es una fuente de información primaria, pero te da enlaces útiles y menciona a autores que, a lo mejor, a alguno le gustaría consultar. Los artículos de la Wikipedia están pero que muy bien para hacerse una idea general de las cosas rapidito. Por eso siempre los menciono tanto... 

Todo lo que existe es natural. El petróleo es natural. La energía nuclear es natural; de hecho, es la que le da vida al Universo. ¡Ambos recursos energéticos son lo más natural del mundo! [nótese ironía implícita] La homosexualidad es un instinto sexual, no controlado ni cuestionado por la razón, sino primitivo, básico, inconsciente, involuntario y natural. No hay que reprimir los instintos; hay que darles rienda suelta; dejar que afloren. La filosofía represiva judeo-cristiano-musulmana nos convierte en corderitos mansos, perezosos, obedientes, pusilánimes, inertes, que carecen de cualquier tipo de instinto, porque nos lo han atrofiado durante los últimos 2.000 años. Somos un manso rebaño de corderitos fácilmente controlables y manipulables por su pastor: la Iglesia. Vivimos rodeados de animales que son esclavos de sus instintos (el gato, el perro, el águila, el lobo, el escorpión, el tiburón, el guepardo, el lince, el toro, el oso, el zorro, el mono, el halcón, el delfín, etc). No somos una isla racional entre un océano de instintos. Debemos dejar que los instintos afloren y se manifiesten de forma natural sin cuestionarlos ni reprimirlos, y aquel que nos sugiera que hagamos lo contrario estará atentando contra el orden natural.


¿Acaso no es antinatural impedir la extinción de una especie? Criar al lince ibérico en cautividad va contra natura. En la naturaleza impera la ley del más fuerte. En la naturaleza hay especies que fracasan y se extinguen, y otras que sobreviven y ocupan su lugar. Así es como opera la selección natural. De nada servirá cuidar de nuestro lindo gatito si no desarrolla sus instintos y sobrevive por sí mismo... Pero vamos, ¡aptitudes no le faltan! ¿Y nosotros? ¿Está el ser humano en peligro de extinción? ¿O más bien lo contrario? ¿Cuál será la población humana en el mundo de aquí a 50 años? Creced y multiplicaos... ¡Sí, bwoana! ¿Cómo se repartirán en el futuro los recursos esenciales para la vida, como el agua, en un planeta súper poblado? ¿Qué necesidad biológica real tenemos nosotros hoy en día de legislar en contra de la homosexualidad? ¿Somos tribus judías, pocos y mal avenidos, intentando sobrevivir en el desierto bajo condiciones insufribles, y por lo tanto, obligados a legislar con el fin de perpetuarnos como pueblo? ¿Estamos en peligro de extinción? No tomemos a la gente por imbécil y demos argumentos con cabeza y dentro de su debido contexto, por favor. El argumentillo, o excusa, está muy bien, y es muy cabal y muy sensato; pero no está en su contexto. Yo estoy cansado de leer y escuchar idioteces por todas partes. Y que conste que los homosexuales somos biológicamente competentes, es decir, podemos tener hijos. No somos estériles. Que nos pongamos o no al chollo ya es otro cantar... El día que un meteorito del tamaño de Andorra impacte contra la Tierra, una nube de polvo tape el Sol y haya una extinción en masa de la especie, entonces a los homosexuales nos tocará arrimar el hombro, pero mientras tanto ese "argumento" (= excusa) está fuera de contexto.

4. Matrimonio. Etimología. Lingüística histórica. Cambio semántico. Argumento no universal. Solo aplicable a una lengua romance.

5. La homosexualidad como trastorno o enfermedad. Negocio de la industria farmacéutica y médica. El invalidismo como estrategia de control social.

Otro de los puntos interesantes que me apetece comentar es el hecho de que cada poco tiempo aparece en televisión algún charlatán de feria, iluminado, garrulo, sacamuelas, friki u otra fauna salvaje, que dice poder "curar" la homosexualidad, como si eso fuese posible, o tratarla [?], para ayudarnos, desinteresadamente [?], a los homosexuales a llevar una vida mejor y poder ser felices, llevando una vida heterosexual, porque ellos son muy cristianos, y muy desinteresadamente quieren "ayudarnos".


Heidi.

Los homosexuales tenemos que ser conscientes de que constituimos un mercado muy grande con el que se puede hacer mucho dinero y estamos potencialmente expuestos a que se quiera mercantilizar nuestra identidad sexual con objetivos que no son en absoluto altruístas. Detrás de ese libro de autoayuda que algún energúmeno pretende vendernos o detrás de las pseudoterapias que se nos ofrecen hay un negocio, con el que se puede llegar a mover mucho dinero. A ciertas industrias, como la farmacéutica y la médica, tú les interesas siempre y cuando tú estés enfermo. Ahora todo es una enfermedad, hay trastornos, pretrastornos y postrastornos para todo: existe la fobia a conducir (amaxofobia), la fobia a los espacios abiertos (agorafobia), la tanorexia (ponerse muy moreno), la vigorexia (ponerse cachas), la depresión posvacacional, la prevacacional, la depresión post partum, etc. O sea, esto ya roza el frikismo. Hasta hace poco la gente tenía vértigo, miedo a la oscuridad o claustrofobia; pero ahora ya el número de neologismos griegos que definen trastornos psicológicos se ha disparado. ¡Qué lengua tan productiva la griega! Toda esta parafernalia se remonta al señor Freud y al psicoanálisis. Fue Freud el que empezó a decir los homosexuales éramos trastornados, y todos los psicólogos y psiquiatras veneran a Freud como el padre de la psicología moderna. ¿Pero quiénes eran los pacientes de aquel señor? ¿Aquellas personas estaban sanas o Freud sólo basó su psicoanálisis en personas enfermas, mezclando el tocino con la velocidad y la homosexualidad con otras cosas? ¿Las pìjas del imperio austrohúngaro a las que el señor Freud trataba estaban en sus cabales o estaban todas locas? ¡Sisi emperatriz tenía 47 centímetros de cintura! ¡47 centímetros! ¡Aquella mujer muy normal no era! Entonces, claro, sabiendo estas cosas, uno ahora se explica cómo salieron de allí el complejo de Epido, el complejo de Electra, etc. Una cosa es que la homosexualidad sea un trastorno y otra muy distinta es que, desde un punto de vista ideológico, pretenda identificarse la homosexualidad sana con trastornos reales paralelos que puedan confluir en una misma persona, mezclando ambas con el objetivo de engañar a los homosexuales para mantenernos controlados, porque somos un colectivo que abiertamente rechaza los valores del patriarcado. ¡El invalidismo es una estrategia de control social!

Otro de los puntos que me parece intesante comentar es cómo hacen apostolado, cómo pretenden convencernos, machaconamente, de que estamos enfermos y de que tenemos que cambiar, porque no podemos ser felices, reafirmando nuestra homosexualidad. Nos declaran enfermos, incapaces, trastornados, y a la vez, nos ofrecen su ayuda [?], para que recapacitemos y volvamos al redil del señor, como buenas ovejas. No que hay detrás de este discurso no es ayuda desinteresada, sino ejercer control directo sobre un grupo rebelde, que disiente, que cuestiona la ideología que ellos nos imponen y que supone un peligro para su hegemonía ideológica. Eso es lo que hay detrás. Lo que pretenden es declararnos enfermos, para invalidarnos, y finalmente ofrecernos su ayuda. Yo tengo una lectura más profunda. Quieren controlarnos porque somos un grupo ideológicamente opositor del patriarcado, que son los valores que la derecha, de la ultraderecha y sobre todo de la Iglesia, que es la que siempre mueve los hilos desde la penumbra. La inmensa mayoría de los homosexuales, hombres o mujeres, rechazamos el patriarcado; constituímos un grupo ideológicamente opositor, organizado y activo, que no se calla ni debajo del agua. El homosexual es individualista, piensa por sí mismo, contesta, responde y cuestiona todo lo que se le dice. ¡Eso es lo que no les gusta!

El invalidismo como estrategia de control social es una estrategia de ingeniería social que ya se ha usado en otros momentos históricos. En el sur de los Estados Unidos de la época colonial y poscolonial se declaraba a la gente de raza negra intelectualmente inferiores a los blancos, se los trataba como objetos, como ganado, propiedad del hombre blanco que podía vender o alquilar, y cuya vida les pertenecía. Esto lo he estudiado yo en mis clases de Literatura Norteamericana e Historia de los Estados Unidos. Un negro era como un animal, intelectualmente muy inferior, y por lo tanto, tenía que estar bajo el control y tutela del hombre blanco. Los mismos valores se predicaban en la Europa de la Segunda Guerra Mundial. Lo mismo se hizo con las mujeres heterosexuales durante mucho tiempo. Las mujeres no pueden trabajar ni ser eficientes en el mercado laboral, porque son víctimas de procesos hormonales y otro tipo de disparates que las incapacitan para trabajar. El patriarcado quiere que la mujer esté en casa, con los hijos, que no tenga acceso a formación, que no piense, que no se dedique a la política, que eso es cosa de hombres, y que no pueda votar. Votar y decidir votan los hombres y deciden los hombres. Detrás de toda esta ideología está el invalidismo como estrategia de control social. Se declara invalido, incapaz, inferior, enfermo al colectivo que supone un peligro para la hegemonía del grupo social dominante y su ideología, para inutilizarlo y apartarlo. Esta es la forma de eliminarnos, primero te declaran enfermo, luego te ofrecen su "ayuda", es decir, lavarte el cerebro, y te someten a pseudoterapias, descargas eléctricas, pastillas y otro tipo de prácticas que llegan a degradar la dignidad de cualquier ser humano, y que además te arruinan a ti y a tu familia. No buscan ayudaros. Buscan controlaros, y además, hacer dinero con vuestros problemas individuales de autoestima, que no tienen absolutamente nada que ver con la homosexualidad. Somos un colectivo muy numeroso, universal, tansnacional, que se enfrenta subversivamente a la ideología controladora que transmiten las religiones abrahámicas. Los homosexuales tenemos banderas, símbolos, himnos, referentes, organizaciones, episodios históricos como el Holocausto, etc. La homosexualidad ya no se reduce a una mera orientación / conducta / opción / condición sexual. Hemos creado una identidad. Somos un nación universal; y por lo tanto, un colectivo muy peligroso para su permanencia como grupo ideológicamente dominante. El invalidismo siempre ha sido, y sigue siendo, una estrategia de control social y por ello quieren, machaconamente, convencerte de que estás enfermo.

La homosexualidad no es una enfermedad; y por lo tanto, no puede curarse ni tratarse. La homosexualidad no nos incapacita a los homosexuales para llevar una vida feliz, para estudiar, para realizarnos profesionalmente, para relacionarnos con nuestro entorno, para ser el mejor deportista, para conducir un coche, para pilotar un avión, para escalar una montaña, para absolutamente nada. Por lo tanto, no es ni una enfermedad ni supone ningún grado de invalidez físico o mental. Todos los homosexuales lo sabemos, porque lo vivimos en primera persona. No podemos consentir que ningún listillo heterosexual homófobo sea más papista que el Papa y que nos dé a nosotros lecciones sobre homosexualidad, porque diga que tiene no sé qué título o que ha leído no sé qué en no sé qué libro. Nosotros sabemos de primera mano lo qué es y cómo se siente, y nuestra vivencia en primera persona es más válida que cualquier tesis pseudocientífica postulada por algún heterosexual homófobo, que no tenga ni puta idea de lo que es ser homosexual y que luego nos venga dando lecciones.

6. La homosexualidad como condición biológica en lugar de mera orientación sexual.

Hay quien piensa que la diferencia entre un hombre heterosexual y un hombre homosexual no se reduce simplemente a una mera orientación o conducta sexuales, sino que es biológica. Yo, personalmente, como homosexual, pienso que la homosexualidad no tiene un denominador común, y por lo tanto, no tiene por qué ser necesariamente biológica, pero sí que es una de las hipótesis que se barajan. La pregunta del millón: ¿el hombre homosexual nace o se hace? Pues, quizá, las dos cosas. En unos casos una, en otros casos otra y en otros ambas, operando a la vez. ¿Orientación sexual? ¿Conducta sexual? ¿Identidad sexual? ¿Condición sexual? ¿Ser homosexual se reduce simplemente al hecho de sentir atracción sexual por otro hombre? ¿Hace falta preguntarle a un chico gay con quién se acuesta para saber que es gay o se ve a simple vista? En muchos casos se ve a simple vista. Los homosexuales, de hecho, lo percibimos con asombrosa facilidad, y ésta es una capacidad que los heterosexuales no tienen. Es como si tuviésemos un GPS de selección sexual, que nos capacita para reconocernos entre nosotros mismos con solo una mirada. Nosotros somos capaces de percibir qué hombre es homosexual y cuál no. Somos como los caballeros Jedi: sentimos la intensidad de la fuerza. ¡Hablo en serio! Quizá sea difícil de entender para un heterosexual que me esté leyendo, pero nosotros percibimos perfectamente la homosexualidad en otro chico sin tener que preguntarle absolutamente nada. Cualquiera que tenga un amigo homosexual, sabrá perfectamente a qué me estoy refiriendo.

Entonces, ¿la homosexualidad se reduce a una mera orientación sexual o condiciona tu ser? ¿La homosexualidad determina necesariamente nuestra forma de ser? Repito, no creo en un origen común de la homosexualidad, como creen algunos, generalmente heterosexuales, ingenuos, que no la conocen de primera mano. Yo creo que en el hecho de que una persona sea homosexual operan tantos factores como homosexuales hay en el mundo. Entonces, en muchos casos la homosexualidad no se reduce simplemente a una mera orientación sexual, sino que realmente condiciona tu forma de ser. En otras palabras, como se suele decir, hay homosexuales "a los que se les nota" y hay homosexuales "a los que no se les nota". A muchos "se les nota" y a estos no tienes que preguntarles con quién se acuestan para conocer su identidad, y digo bien, identidad, que no mera orientación sexual (tú no sabes a primera vista cuál es su orientación sexual, porque no lo has visto follar... ). Esto es lo que pretendo exponer en este apartado. ¿Es la homosexualidad, en múltiples casos, una condición biológica?

Mi teoría se basa en una hipótesis. Muchos heterosexuales piensan que la homosexualidad tiene una base biológica y que ésta es una tara, que nos lleva a mantener una conducta antinatural con respecto a lo presuntamente propio de nuestro género. De esto se deduce que el hombre homosexual es biológicamente inferior al heterosexual, ya que el homosexual es un hombre tarado o imperfecto. No estoy en absoluto de acuerdo y ahora te explico por qué. Yo no sé a ciencia cierta si la diferencia entre un hombre homosexual y un hombre heterosexual es biológica o si hablamos simplemente de orientación sexual, pero, suponiendo que la homosexualidad sí tuviera una base biológica, yo pienso lo siguiente: si el hombre homosexual fuese un ser inferior, tarado o imperfecto, con respecto al heterosexual, la selección natural tras millones de años de evolución ya habría hecho desaparecer el rasgo. Creo que esto cae de cajón, ¿no? Sin embargo, hay millones de homosexuales en el mundo. Por lo tanto, aquellos que consideran que la homosexualidad es una tara biológica deberían replanteárselo, porque es evidente que la homosexualidad como rasgo biológico ha triunfado en la selección natural. Ésta ha permitido que el número de homosexuales haya aumentado de forma exponencial a lo largo de la historia.  Por lo tanto, los homófobos tendrán que pararse a pensar que algo hay entonces en el hombre homosexual que lo haga no solo biológicamente competente, sino además competitivo, para haber llegado a desafiar la selección natural de forma tan evidente.

Los homosexuales no creemos que nuestra condición sea una tara biológica. De hecho, pensamos que nos da muchas ventajas frente al hombre heterosexual, tantas como los zurdos tienen frente a los diestros. Ser zurdo es un rasgo hereditario, que se transmite de padres a hijos, y este rasgo no ha sido eliminado por la selección natural a lo largo de la historia, porque el zurdo es competitivo. El zurdo posee habilidades y capacidades que el diestro no posee, y esto le permite competir contra él y que sus rasgos pasen a la siguiente generación. ¿Qué capacidades poseen entonces los homosexuales que los hagan biológicamente competitivos frente a los heterosexuales? Hay quien sostiene que los homosexuales tienen tendencia a tener una mayor capacidad lingüística, racional, artística, musical o estética que los heterosexuales. Desde luego esto no es matemático, pero hablamos de tendencias. Las tendencias están ahí y los estereotipos existen por un motivo. Ser homosexual implica un grado de sofisticación muy elevado, así como disponer de una serie de capacidades muy desarrolladas, de las cuales los hombres heterosexuales pueden carecer.

Yo no niego la tendencia del hombre heterosexual a desarrollar, por ejemplo, una mayor capacidad de abstración, como la capacidad matemática, o una capacidad instintiva más aguda, que les permita cocinar mejor (los más prestigiosos cocineros son hombres heterosexuales) o conducir con más seguridad y agresividad (¿hay pilotos de F1 homosexuales?). El hombre heterosexual tiende a estar mucho más dotado que el homosexual para las ciencias duras como la física, la matemática, la química, la economía, la arquitectura o las ingenierías. Pero desde luego el hombre homosexual también tiene sus capacidades y éstas presentan sus ventajas. El hombre heterosexual será matemático, economista, ingeniero, físico, arquitecto o químico. El homosexual será lingüista, abogado, periodista, psicólogo o artista (música, danza, pintura, literatura, etc). Insisto, esto no es matemático, pero las tendencias están ahí y yo creo que son muy fuertes y muy evidentes. Entonces, ¿realmente es la homosexualidad una condición biológica? Quizá, en muchos casos sí, y quizá, en muchos otros no. Simplemente trato de plantear las incógnitas desde mi experiencia como homosexual. Sin embargo, no puedo darles respuesta.

En caso de que la homosexualidad fuese realmente una condición biológica, ¿dónde radica la homofobia? La homofobia, que es una averración irracional, instintiva y primaria, por parte del hombre heterosexual se entendería como una reacción natural hacia un ser al que ven biológicamente competitivo. Ser homosexual implica un grado de sofisticación muy elevado, del que la mayoría de los heterosexuales carecen. Volvemos a lo mismo: los estereotipos existen por algún motivo. No quiero decir que un hombre heterosexual no pueda ser sofisticado. Hay hombres heterosexuales muy sofisticados, pero sinceramente, son la excepción que confirman la regla. Vuelvo a insistir, no hay nada matemático, sino tendencias, y éstas nos hablan de un mayor grado de sofisticación en el hombre homosexual.

Pongamos algunos ejemplos reales sacados del Youtube. Los chicos homosexuales se preocupan por la estética, por hacer deporte y por estar guapos y sanos.

Puede que tenga que cambiar los vídeos en el futuro, porque yo no sé cuánto tiempo cada uno de estos chicos va a mantener su cuenta abierta en Youtube.

Estética...

El primero es presuntamente español, pero de ascendencia extranjera. Filipina, si no me equivoco. Su cara le delata. El segundo, por el acento, yo diría que es del sur de Brasil.



Deporte, casi siempre con fin estético. Al chico hispano [abajo] se le nota más que es gay, porque es mucho más nervioso y tiene un pelín de pluma. Al chico blanco [abajo] no se le nota tanto, porque es mucho más tranquilo, pero de todas formas, solo tiene a otros chicos añadidos como amigos en su canal de Youtube, entre ellos a mí ;)


Bueno, ya veis que la pluma no siempre se tiene y no siempre es un factor determinante, pero a éste le encanta enseñarles su cuerpazo a otros chicos. Me hace gracia porque empieza el vídeo diciendo: "I'm gonna make a flexing video and stuff to see how you guys like how my progress is and working out or whatever [...] ", y acaba diciendo: "let me know what you think and I hope you enjoyed it. See you!". Jajaja. ¿Pero cómo que si nos ha gustado? ¡Sí, claro! ¡Ha sido un placer! Éste es el típico viciosillo... ¡No sabe nada!

Más egocentrismo... E inquietudes políticas e intelectuales. Estos chicos estadounidenses [abajo] hablan sobre los derechos de los homosexuales en su país.



Lenguas y culturas.  El chico sudamericano [abajo] habla sobre su afición a los idiomas y el afroamericano sobre su experiencia en España como estudiante de español.



Bueno, ya veis que los homosexuales somos un colectivo universal. Pertenecemos a todos los grupos étnicos y a todas las razas. Para que luego digan algunos que la homosexualidad es genética... Si la homosexualidad está presente en todas las razas, para ser genética, debería remontarse al antepasado común de todos los seres humanos.

Simple y llano egocentrismo... Estos dos [abajo] no aportan nada interesante. Me parece a mí que lo único que les interesa es que se les vea en cámara.



Y éste es el típico maromo [abajo] al que no se le nota nada que es gay. En otros vídeos se le nota un poco más. Está como un tren y él lo sabe. Me pone todo burro. Jajaja. Está defendiendo a otro chico de comentarios homófobos, aunque no sé por qué lo hace, porque Chris Crocker, que está como una puta cabra y es un notas, nos da muy mala fama a los homosexuales. Es una lástima que los chicos discretos como él, o el chico del cuerpazo de arriba, no destaquen tanto.


Aquí se le nota más. Éste pone a prueba el GPS. A veces no es tan fácil...


Ahora, heterosexuales...


En fin...

Vale, delante de este ser, el hombre homosexual, sofisticado, seguro de sí mismo, que tiene el ego más hinchado que la pelota de playa de Nivea y que busca la autosuperación (estética, deporte, inquietudes... ) el hombre heterosexual se ve desafiado. Ante un ser mucho más sofisticado que él, y por lo tanto competitivo, el hombre heterosexual siente esa aversión irracional, instintiva y primaria, la homofobia, que le lleva a quitarse al homosexual del medio. El sentimiento que inspira y desencadena el odio es la envidia, esa emoción que te lleva a destruir a aquel que es lo que tú no eres y que tiene lo que tú no tienes. Es el sentimiento de los conformistas y de aquellos que no tienen capacidad de superación. En lugar de competir contra sí mismos para autosuperarse, los envidiosos necesitan hundir al que destaca para no sentirse mal consigo mismos, y éste es un sentimiento muy común entre los varones heterosexuales. El homosexual es egocéntrico e individualista, mientras que el heterosexual depende de un grupo, constituído por individuos semejantes a él, donde busca sentirse aceptado. Yo comparo al homosexual con un gato, individualista, que no responde ante nada y que solo se preocupa por sí mismo, mientras que el heterosexual es como un perro, que encuentra su equilibrio en una manada en la que integrarse. Entonces, dentro de este grupo de heterosexuales, todos los individuos son iguales, y difícilmente uno destaca por encima del resto. La unión con sus semejantes se basa en la igualdad. Sin embargo, en el mundo homosexual es distinto. El homosexual siempre busca destacar y siempre busca la autosuperación. Esto coloca a ambos tipos de hombre en desigualdad de condiciones. El heterosexual es conformista dentro de su manada y el homosexual busca satisfacer su ego. La homofobia radica en la envidia que siente el hombre heterosexual hacia aquel que destaca por encima del resto y rompe de alguna manera las leyes del grupo o rechaza encajar en él. La homofobia es más fuerte cuanto más incapaz se vea el heterosexual de competir con el homosexual. Es decir, cuánto más gañán sea el hetero, más homófobo será. Entonces, desde este punto de vista estrictamente biológico, el hombre homosexual se presenta como una amenaza para el heterosexual. Hace que se sienta mal y su autoestima decae en su presencia; además, el rechazo al grupo se interpreta como una tradición por parte del hetero. Asimismo,.la finalidad del hombre heterosexual, como la de cualquier otro macho en la naturaleza, es quitarse de en medio a otros machos más competitivos para conseguir aparearse con la hembra.

Caricatura del hombre heterosexual moderno. Todos reconocemos a alguien en Homer Simpson...

¿Vamos a ver, a quién atacan los homófobos normalmente? Normalmente las agresiones homófobas van dirigidas a un hombre homosexual seguro de sí mismo y que va pisando fuerte. Esto a los heterosexuales les molesta. Los agresores homófobos siempre alegan la típica frase: "es que va provocando... ". El homosexual no va provocando; solo va siendo él mismo. Su rechazo al grupo heterosexual, su individualismo y su capacidad de autosuperación es lo que desencadena la homofobia. Cuanto más gañán sea el heterosexual, más inferior y acomplejado se sentirá, y será el orgullo y la envidia, lo que le lleve de forma irracional e instintiva a odiar, y eventualmente a atacar, al ese tipo de hombre, el homosexual, que es más sofisticado que él. La ley de la naturaleza que gobierna sus instintos le dicta que debe eliminar a ese ser homosexual sofisticado que se pavonea delante de tus narices. Sus genes deben prevalecer sobre los del otro, y sobre todo si el homosexual se rodea de hembras, que suele ser muy habitual. Eso ya desencadena el ataque directamente. ¿Cuántas chicas se enamoran perdidamente de sus mejores amigos gays? Como toda hembra del reino animal, las mujeres son máquinas biológicas de selección natural. Inconscientemente seleccionan lo mejor para sus hijos. Por lo tanto, el hecho de que tantas chicas se sientan atraidas por hombres homosexuales justifica mi teoría.

Finalmente, con respecto a la herencia del rasgo por parte materna, pues es evidente decir que las lesbianas tienen la maquinita de hacer hijos. No hay mucho más que decir.

[EN CONSTRUCCIÓN]

6 comments:

Trevor said...

I never realized that Eucalyptus trees are such a problem. You should release a horde of koalas!

Aarón said...

Vaites! Outro artigo requeteinteresantísimo que veño de che atopar...mmmmh...xa teño tarefa pendente para me entreter nos días vindeiros de lecer. *-*

URANO said...

Pero este aínda non o acabei!! xD Está en construción. Entretívenme co artigo do isolacionismo :))

Aarón said...

Pois veña!! Que é o que estás a facer que non o acabas!!! hahaha

Morro coas ganas de ler como te metes con ese humor tan de teu, que xa me comezo a me afacer, como lle das caña á industria farmacéutica. Iso non mo perdo.

P.D: Se aínda non te decataches podes contar cun seguidor, pseudo-catalán que segundo ti (remarco isto) collea de ser reintegrata, deses que tanta mania lles tes, seguindo con ansia o teu blog. Que sorte que che tocou, non? ^^

Saúdos!

URANO said...

Home, non tiña eu pensado bater récords de audiencia dende que publiquei o artigo do "isolacionismo", sinceramente; pero disparáronse as visitas :O

Realmente publiquei o apartado 6 (o da teoría da homosexualidade como condición biolóxica) a semana pasada. Hai moi pouco xD

Para a industria médica e farmacéutica (e parasitos afíns, psicólogos, psiquiatras... ) todo é unha doenza. Todo, dígao a OMS ou non. E inventan síndromes novos e fobias novas cada semana. É igual. O caso é facer caixa a costa da xente sá. Á industria farmacéutica só lle interesa a xente sempre e cando a xente estea enferma, e os homosexuais somos un mercado de millóns de doentes potenciais. Lixo...

Saúdos!!

URANO said...

Oes, visto que xa te consideras pseudo-catalán, e como imaxino que falarás catalán, interésame moito a túa opinión. Escoitaches algunha vez falar á xente do Lengadoc? Se é así, que diferenzas aprezas con respecto ao catalán? Interésame en particular a variante do Lengadoc, que é a que eu vexo máis próxima ao catalán. Viches algunha vez a un catalán comunicándose cun deles?

Se pode ser, respóndeme no artigo do "isolacionismo" ho. Graciñas! :P